En Naucalpan de Juárez, la inseguridad sigue siendo un tema prioritario, pues múltiples agentes de la policía municipal han sido señalados por delitos graves como secuestro exprés, extorsión, lesiones y robos. Aunque el gobierno local asegura que busca depurar la corporación y fortalecer la presencia policial en las colonias, para muchos habitantes estas medidas no son más que promesas al aire, especialmente en un municipio donde la percepción de inseguridad es alarmante.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Naucalpan se encuentra entre las ciudades consideradas más peligrosas por sus habitantes. En el último trimestre de 2024, el 88.0% de la población expresó sentir inseguridad, posicionando al municipio solo por debajo de Tapachula, Chiapas. Estas cifras reflejan la grave crisis de confianza en las autoridades, que se ha visto agravada por casos como el de Omar Leyva, exsubdirector de Seguridad Ciudadana, detenido en noviembre de 2024 por presuntos vínculos con el crimen organizado.
El Ayuntamiento ha asegurado que las medidas incluyen no solo una depuración del cuerpo policial, sino también mejoras en las condiciones laborales de los elementos, como equipamiento y capacitación. Sin embargo, una de las propuestas más controversiales es el cambio de nombre de la corporación a Guardia Municipal, una medida que aún debe ser aprobada por el Cabildo. Para muchos vecinos, este cambio superficial no representa una solución real al problema de fondo: la inseguridad que enfrentan día a día.
La administración local insiste en que no tolerará malas prácticas dentro de la policía y promete vigilancia estricta para que los agentes sean un ejemplo de honestidad y servicio. Sin embargo, los habitantes de Naucalpan dudan de la efectividad de estas acciones. “No basta con cambiarle el nombre a la policía, necesitamos resultados visibles en nuestras calles. De nada sirve si los delitos siguen y no hay consecuencias para los responsables”, señaló un vecino de la colonia Lomas Verdes.
La percepción de inseguridad en Naucalpan es una barrera que el gobierno tendrá que superar con hechos y no con discursos. Mientras tanto, la ciudadanía exige acciones concretas y transparentes que realmente ataquen la raíz del problema, ya que, hasta ahora, la desconfianza en las autoridades sigue siendo mayor que la esperanza de cambio.
Aviso editorial general: Esta información se presenta con fines periodísticos y tiene un carácter meramente informativo. Está basada en datos disponibles y en análisis que reflejan tendencias observadas; sin embargo, no deben considerarse como verdades absolutas.
