A pesar de las restricciones anunciadas en el acceso al Bazar de Lomas Verdes, donde se prohíbe el consumo de alcohol en pasillos y estacionamientos, esta actividad sigue ocurriendo a plena vista, con la aparente indiferencia del gobierno municipal de Naucalpan, actualmente encabezado por Isaac Montoya.
En un recorrido por el bazar, ubicado en el número 77 de la avenida Lomas Verdes, se constató que varios locales comercializan cerveza preparada y bebidas alcohólicas en envases desechables, las cuales son consumidas por los visitantes mientras caminan por los pasillos o en áreas públicas aledañas. Según testimonios de vecinos, esta problemática lleva más de 15 años sin atención, agravando la percepción de descontrol en la zona.
Además, en los puentes peatonales que conectan el bazar con el Parque Naucalli y la Subdelegación del IMSS, se observa una acumulación constante de envases de alcohol desechados, lo que evidencia el impacto del consumo fuera de las instalaciones. Vecinos también reportan que menores de edad pueden acceder fácilmente a las bebidas en ciertos locales, algo que consideran preocupante por el riesgo que representa para la seguridad de la comunidad.
“Esto sucede todos los fines de semana. Desde temprano llegan a comprar y luego se van al Naucalli o a las canchas donde hay niños jugando. Es un problema de años y nadie hace nada”, expresó un vecino, quien pidió mantenerse en el anonimato.
Hasta el momento, el alcalde Isaac Montoya no ha emitido un posicionamiento ni ha anunciado medidas para atender esta problemática. Cabe destacar que, durante su campaña electoral, el edil visitó el bazar para solicitar el apoyo de los comerciantes y vecinos, lo que ha generado inconformidad entre los habitantes, quienes demandan acciones concretas para controlar el consumo desmedido de alcohol en este espacio público.
Aviso editorial general: Esta información se presenta con fines periodísticos y tiene un carácter meramente informativo. Está basada en datos disponibles y en análisis que reflejan tendencias observadas; sin embargo, no deben considerarse como verdades absolutas.
