Protocolo metropolitano evita daños por lluvia histórica en Naucalpan

La lluvia registrada este domingo en el Valle de México, catalogada como la más intensa de la temporada con un volumen de 70,000 millones de litros de agua, fue atendida mediante protocolos de seguridad y coordinación metropolitana que, según autoridades municipales, evitaron afectaciones graves a viviendas en Naucalpan de Juárez.

Como parte de ese protocolo, el Organismo de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Naucalpan (OAPAS) operó en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM) y la Secretaría de Gestión Integral del Agua de la Ciudad de México (SEGIAGUA), siguiendo lineamientos metropolitanos establecidos ante eventos de contingencia hidráulica.

Una de las decisiones clave durante el evento fue suspender la operación del cárcamo ubicado en la calle 16 de Septiembre —responsable de desalojar el agua de la cabecera municipal y el Periférico Norte— cuando el Río Hondo registró un borde libre menor a un metro. La medida, de carácter preventivo, buscó impedir el desbordamiento del río hacia zonas habitacionales.

Como consecuencia de ese paro técnico, los niveles de agua en Periférico Norte alcanzaron un máximo de 40 centímetros, lo que generó afectaciones severas al tráfico vehicular. Autoridades municipales señalaron que la acumulación de basura en rejillas y accesorios pluviales agravó los encharcamientos en esa vialidad.

El municipio cuenta actualmente con un sistema de 18 cárcamos de aguas negras y pluviales con una capacidad conjunta de desalojo de 28,000 litros por segundo. La planta de la calle 16 de Septiembre aporta por sí sola una capacidad de 3,500 litros por segundo, lo que la convierte en pieza central de esa infraestructura.

Autoridades del OAPAS atribuyeron la contención del evento a un programa intensivo de desazolve realizado durante mes y medio previo a la temporada, con trabajos en ambos sentidos del Periférico Norte, así como en escuelas, mercados, colonias y en los propios cárcamos. Al cierre del balance, se emitió un llamado a la ciudadanía para evitar arrojar basura al drenaje y la vía pública, señalando que la participación social es determinante para el funcionamiento de la infraestructura pluvial.

SCIYP Comunicado 677