Naucalpan, municipio con mayor crecimiento en inversión pública

Naucalpan de Juárez registró el mayor crecimiento porcentual en inversión pública entre los 25 municipios y alcaldías con mayor gasto de capital en el país durante 2025, con una variación anual de 319.2%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Le siguieron Apodaca y San Nicolás de los Garza, ambos en Nuevo León, como los otros dos municipios con alzas de triple dígito en el indicador.

El municipio mexiquense quedó ubicado en el bloque de demarcaciones con inversión pública de entre 700 y 900 millones de pesos acumulados durante el año pasado, junto con Tlalnepantla, Ecatepec y Toluca en el Estado de México, además de Irapuato, El Marqués, Centro, Reynosa, Puebla y Gustavo A. Madero.

En cuanto a montos absolutos, el municipio con mayor inversión pública en 2025 fue Juárez, Chihuahua, con 2,453 millones de pesos, seguido por Zapopan, Jalisco (1,916 millones) y León, Guanajuato (1,694 millones). Completaron los primeros lugares Nuevo Laredo, Tamaulipas (1,570 millones) y Monterrey, Nuevo León (1,549 millones).

Del total de 2,478 demarcaciones territoriales del país, solo 12 de las 25 con mayor monto presentaron variaciones anuales positivas. Las contracciones más pronunciadas se registraron en Puebla (-54.1%), Querétaro (-48.5%), El Marqués (-45.1%), Centro (-44.6%) y Guadalajara (-37.1%).

El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) define la inversión pública como un mecanismo que promueve el crecimiento económico mediante la construcción de infraestructura, eleva la productividad de distintos sectores y regiones, y contribuye a la cohesión social y la vertebración del territorio.

En el extremo opuesto, el análisis del INEGI identificó municipios —todos en Oaxaca— que destinaron menos de un millón de pesos a inversión pública, entre ellos Santiago Zoochila, Cosoltepec y Villa de Etla, lo que refleja la profunda desigualdad en la capacidad de gasto de capital entre demarcaciones del país.


OPINIÓN EDITORIAL

Para un municipio urbano de la densidad y complejidad de Naucalpan, una variación de 319.2% en inversión pública en un solo año es un dato estadísticamente significativo, pero que debe leerse con cautela. En términos de política pública, un salto de esa magnitud puede responder a dos escenarios distintos: una base de comparación muy baja en el año previo —lo que infla artificialmente la tasa de crecimiento— o bien un esfuerzo real y sostenido de reorientación del gasto hacia infraestructura productiva. Lo relevante para Naucalpan no es el porcentaje en sí, sino si ese incremento se traduce en proyectos con impacto medible en movilidad, conectividad y calidad de vida. Un municipio que escala en inversión pública, pero no lo hace en eficiencia del gasto ni en capacidad institucional para ejecutar obra, corre el riesgo de dilapidar recursos sin transformación estructural. El indicador posiciona a Naucalpan favorablemente en el mapa nacional, pero el verdadero termómetro será la calidad, la oportunidad y la trazabilidad de lo que se construya con esos recursos.