Alumnos del CCH Naucalpan documentan contaminación crítica en el río San Lorenzo

Un grupo de estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan desarrolla un proyecto de monitoreo y recuperación del río San Lorenzo, cuerpo de agua ubicado en el Estado de México que presenta niveles de contaminación superiores a los límites establecidos por la normativa ambiental federal.

Las pruebas realizadas por los jóvenes determinaron que el afluente rebasa los máximos permisibles fijados por la NOM-001-SEMARNAT-2021. Los análisis detectaron presencia de detergentes, sustancias químicas, residuos sólidos y coliformes fecales —bacterias asociadas a enfermedades como hepatitis A, cólera y diarrea—, además de efectos visibles como espuma en la superficie, fauna muerta y fauna nociva.

La iniciativa se desarrolla dentro del programa Jóvenes hacia la Investigación en Ciencias Naturales y Matemáticas, bajo el proyecto Promotores Ambientales. Nació a partir de la preocupación de una estudiante de segundo semestre originaria de la comunidad otomí San Lorenzo Huitzizilapan, localidad colindante con el río, quien advirtió el deterioro del afluente en comparación con los testimonios de pobladores que lo conocieron en mejor estado. Posteriormente, otros dos alumnos de cuarto semestre se sumaron al equipo.

El proyecto cuenta con financiamiento y respaldo logístico de la UNAM, lo que permitió llevar a cabo el monitoreo y las investigaciones de campo. Los resultados fueron entregados a la Junta del Comisariado de Bienes Comunales de San Lorenzo Huitzizilapan con el propósito de fortalecer la toma de decisiones locales en materia de gestión hídrica.

La relevancia del caso trasciende el ámbito local. El río San Lorenzo forma parte de la cuenca Lerma–Chapala–Santiago y sus aguas desembocan en el río Lerma, uno de los sistemas hidrológicos más extensos del país. Esto implica que el deterioro del San Lorenzo incide directamente en la calidad del Lerma en su tramo inicial dentro del Estado de México.

En respuesta a los hallazgos, los estudiantes pusieron en marcha acciones de difusión comunitaria, incluyendo pláticas en escuelas de la zona, y trabajan actualmente en la instalación de humedales y tratamientos orgánicos para reducir contaminantes sin requerir infraestructura compleja. La meta declarada del proyecto es acercar el río a las condiciones ambientales que tenía antes de su deterioro.